Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Sustentabilidad ]
 
Los productos de alta calidad son esenciales para la eficiencia energética de los edificios – La certificación Passivhaus para componentes

Passivhaus Institut

Desde hace 25 años el estándar Passivhaus ha marcado la pauta de la eficiencia energética en los edificios. El concepto ya ha sido mencionado en artículos anteriores (http://elcerramiento.mx/notas.php?id_nota=616190237&id_secc=14). Es muy sencillo, hay cinco principios a seguir: aislamiento continuo, reducción de puentes térmicos, hermeticidad al aire, ventanas Passivhaus y ventilación adecuada (ver Figura 1). La combinación de estos cinco principios permite que los edificios sean, como un todo, altamente eficientes. Los primeros cuatro principios garantizan que las pérdidas o ganancias de calor no deseadas a través de la envolvente térmica sean mínimas. Con esto, la demanda de calefacción o refrigeración (según sea el caso) es tan pequeña que en la mayoría de los climas puede ser cubierta solamente calentando o enfriando el aire suministrado a través del sistema de ventilación. Así que, la ventilación adecuada, no solo garantiza la calidad del aire al interior del edificio, sino que contribuye a mantener los espacios dentro de un rango de confort.

Es evidente entonces, que la eficiencia energética del edificio está directamente relacionada con el uso de componentes de alta calidad. Los criterios Passivhaus son normalmente mucho más exigentes que las normativas locales y por ello puede resultar difícil determinar si el desempeño de un producto es el adecuado para alcanzar el estándar. En muchos casos, la información del producto no es lo suficientemente clara, o simplemente no está disponible.
Es por ello que el Passivhaus Institut certifica aquellos componentes cuyo desempeño contribuye a alcanzar una alta eficiencia energética en el edificio, según se define en el estándar Passivhaus. En otras palabras, los componentes con certificación Passivhaus han sido sujetos a pruebas bajo criterios específicos para que los valores de desempeño sean fácilmente comparables y se conozca la información necesaria para el cálculo del balance energético del edificio. Durante el proceso de certificación, los expertos del Instituto guían a los fabricantes en la optimización de sus productos para alcanzar el estándar. Además, el sello de “Componente Passivhaus” es ya reconocido como símbolo de alta calidad utilizado de buen agrado por los fabricantes. Pero sobre todo, estos son componentes de excelente calidad, con un desempeño en promedio dos o tres veces mejor que los productos promedio en el mercado. Así que, cuando un diseñador utiliza componentes certificados Passivhaus en combinación con un diseño y planeación adecuados del edificio, le resulta mucho más fácil alcanzar, no solo el estándar Passivhaus, sino los objetivos de desempeño energético durante toda la vida útil del edificio.

¿Qué productos o componentes se certifican?

Como ya se mencionó anteriormente, el Instituto certifica los componentes del edificio que impactan directamente en la eficiencia energética del mismo. Estos están clasificados en tres categorías principales:

  • Componentes opacos: sistemas de muro, techo o piso, sistemas de anclaje, conexiones de balcón, escaleras de ático, entre otros.
  • Componentes transparentes: Ventanas, tragaluces, muros cortina, persianas enrollables, puertas, acristalamiento, marcos de ventana, espaciadores, etc.
  • Instalaciones del edificio: unidades compactas con bomba de calor, sistemas de ventilación con recuperación de calor y sistemas de recuperación de agua de ducha.

¿Por qué certificar?

Para el Instituto la certificación es garantía de control en la calidad del proceso de planificación y diseño del edificio. Es una manera de facilitar el trabajo del diseñador en la especificación de los componentes del mismo, ofreciendo productos probados y verificados de manera independiente. Y para los fabricantes, las ventajas también son claras; el poder hacer uso del sello “Componente certificado Passivhaus” significa la entrada a un mercado en rápida expansión en todo el mundo y una mayor visibilidad y reconocimiento de los productos certificados. Cuando un producto es certificado:

  • Se incluye en la base de datos del Instituto (www.componentdatabase.org)
  • Es enlistado para su especificación dentro de la herramienta para el cálculo del balance energético y planificación PHPP, y
  • las nuevas certificaciones son siempre anunciadas en el boletín de la Asociación Internacional Passivhaus (iPHA).
  • El sello de “Componente certificado Passivhaus” puede ser utilizado por el fabricante para la promoción del producto.

Criterio internacional, pero no es la misma receta para todos

Los criterios de certificación de componentes fueron desarrollados con base en dos requerimientos principales: garantizar las condiciones de higiene y confort dentro del edificio con un consumo energético mínimo. El principio y los criterios son los mismos, pero se traducen en requerimientos distintos si un edificio está en un clima frío como el de Noruega o en un clima muy caluroso, como en algunas zonas de México. Así que la certificación de componentes se hace por región climática, y esta información se incluye en el sello de certificación (Ver figura 2).

La lógica es simple, los valores establecidos representan la relación óptima entre desempeño y eficiencia en costos a lo largo del ciclo de vida. Tomemos el ejemplo de una ventana. Para el clima frío, el criterio es un valor-U (antes de la instalación) de 0.60 W/m2K. Esto equivale a una ventana con acristalamiento cuádruple de baja emisividad o acristalamiento triple de excelente calidad con capa dura al exterior. Pero en un clima cálido o muy caluroso es suficiente con una ventana con valor-U de 1.20 W/m2K. Esto equivale a un acristalamiento doble, posiblemente con una película de protección solar. De hecho, una ventana con vidrio triple en un clima cálido sería una inversión adicional innecesaria que podría no ser cubierta por los ahorros de energía generados durante la vida útil del producto. Así que hay que tener cuidado con los detalles. Los criterios son internacionales, pero no es la misma receta para todos.

Innovación y rentabilidad van de la mano

Por todo lo anterior, es evidente que para garantizar el éxito del concepto Passivhaus, es necesario que haya componentes de alta calidad disponibles en el mercado. Es por ello que el Instituto hace recomendaciones de mejoras como parte del proceso de certificación, logrando así que los componentes alcancen los exigentes criterios establecidos. Pero también, es por ello que desde hace un par de años se otorgan los Premios a los Componentes (http://passivehouse.com/08_award/01_component_award/01_component_award_2014.html). El enfoque es en el desarrollo y mejora de los productos, mano a mano con la eficiencia en costos a lo largo del ciclo de vida. Por ejemplo:

  • En el 2014, se invitó a los fabricantes de ventanas a entregar un presupuesto de ventanas, incluyendo su instalación, para una vivienda unifamiliar. Las propiedades de la ventana y sus costos fueron comparados con los de una ventana convencional, y la oferta ganadora fue aquella con mayores ahorros a lo largo del ciclo de vida. Al final, se otorgó un reconocimiento a un total de 11 empresas, que comprobaron que, los ahorros en el largo plazo justifican el uso de componentes altamente eficientes aun cuando la inversión inicial sea mayor que con un producto “convencional” (ver figura 3).
  • En el 2015, el premio estuvo enfocado en ventanas para las renovaciones de edificios que se hacen por etapas. Así que la solución debía permitir el cambio de las ventanas antiguas por otras nuevas de alta eficiencia hoy, pero también adaptarse a una etapa siguiente, en donde se agregaría aislamiento a la envolvente del edificio. Las propuestas se evaluaron con respecto a costos en el ciclo de vida (40%), estética (20%), innovación (20%) y practicidad (20%). Los ganadores no solo demostraron una vez más que los componentes de alta eficiencia son rentables, sino también que estos son adaptables a diferentes etapas del edificio (ver figura 4).  

Resumen

Es esencial que existan componentes de alta calidad en el mercado para garantizar el éxito del concepto Passivhaus. Al ofrecer la certificación de componentes, el Passivhaus Institut contribuye a que dichos productos estén disponibles. Para el fabricante, esta es una excelente oportunidad de hacer mejoras clave a su producto gracias a las recomendaciones de los expertos del Instituto. Pero además la certificación es una excelente oportunidad para entrar en un mercado que está en constante crecimiento en todo el mundo: el fin último de la certificación, y su principal ventaja, es que conecta a los diseñadores con los fabricantes que ofrecen componentes de alta calidad.

Para mayor información:

Fecha de publicación: 26/07/2016

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