Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
[  Sustentabilidad ]
 
Pobreza energética, un lastre que puede corregir el desarrollo de la edificación sostenible bajo el estándar Passivhaus

La pobreza energética azota a millones de hogares en México, con consecuencias sociales, económicas y ambientales que empobrecen las familias e hipotecan el futuro de las generaciones venideras en este país.

De acuerdo con un estudio realizado por el Colegio de la Frontera Norte, casi 37 por ciento –unos 11 millones de hogares- padece privación energética en “bienes económicos”, como confort térmico, refrigerador eficiente y estufa (fogón o cocina) de gas o eléctrica. El consumo de energía eléctrica en el sector residencial o doméstico equivale a 25% del total nacional, esto según datos de la Secretaría de Energía, emitidos a mediados de 2016 ante la Procuraduría Federal del Consumidor y el consumo eléctrico residencial creció cerca del 76% de 1992 a 2008, por lo que la demanda de energía también ha crecido exponencialmente.

En México existen cerca de 30 millones de familias; la mayoría padece pobreza energética destinando más del 20% de sus ingresos al pago de la energía que consume, mientras que lo aceptable es que este porcentaje no supere el 5%. Esta situación merma sensiblemente la capacidad de las familias para adquirir otros bienes de primera necesidad.

En respuesta a estas carestías, México se ha sumado a las metas internacionales que promueve la Iniciativa de Energía Sostenible para Todos, que durante el decenio 2014-2024 pretende garantizar el acceso universal a los servicios modernos de energía, duplicar la tasa mundial de mejoras en eficiencia energética y la cuota de las energías renovables en la matriz energética global.

Para definir este concepto dentro de parámetros internacionales, un hogar en pobreza energética es aquel incapaz de, por ejemplo, mantener la vivienda en unas condiciones de confort térmico adecuadas para la salud que, según la OMS, son de aproximadamente 21 grados en invierno y 25 en verano. Podemos afirmar que en México la mayor parte de las familias tienen serias dificultades para mantener su vivienda a una temperatura estable y adecuada. Ante esta situación, la edificación de viviendas energéticamente eficientes en nuestro país es una solución claramente recomendable, necesaria y perfectamente ejecutable con los materiales, apoyo técnico y profesional a nuestro alcance.

Viviendas de consumo casi nulo, estándar Passivhaus

Uno de los estándares de construcción más exigentes y exitosos del mundo para garantizar que una edificación será referida como de consumo casi nulo es el estándar Passivhaus. Este modelo de edificación altamente probado en Europa es uno de los estándares más exigentes del mundo en materia de eficiencia energética, que puede ser implementado en todo tipo de edificios de cualquier parte del mundo, dando lugar a ahorros en demandas de climatización de hasta un 90% en comparación con la mayoría de las construcciones ya existentes.  Viviendas proyectadas para ofrecer un consumo casi nulo que pueden llegar a autoabastecerse alcanzando un confort térmico de entre 20º y 25º durante todo el año sin aporte de energía, son ya una realidad al alcance de México.

Los edificios que obtienen la certificación Passivhaus consiguen reducir en un 75% las necesidades de refrigeración. La poca energía suplementaria que requieren se puede cubrir con facilidad a partir de energías renovables, convirtiéndose en una construcción con un coste energético muy bajo tanto para el propietario como para el país. Este estándar no supone el uso de un tipo de producto, material o estilo arquitectónico específicos sino la optimización de los recursos existentes a través de técnicas pasivas, como por ejemplo un buen factor de forma, que reduzca la superficie en contacto con el exterior para disminuir las necesidades de climatización, una orientación correcta de las ventanas para aprovechar el calor del sol cuando están cerradas y la ventilación natural al abrirlas, o poner protecciones solares que impidan un sobrecalentamiento en verano, etc.

Los 5 principios básicos que define el estándar Passivhaus son los siguientes:

  1. Excelente aislamiento térmico de la envolvente
  2. Prescripción de ventanas, puertas y vidrios de altas prestaciones
  3. Eliminar los puentes térmicos
  4. Considerar ventilación mecánica con recuperación de calor
  5. Garantizar la estanqueidad al aire

Uno de los primeros pasos a dar, es establecer por parte de la Administración Pública una definición rigurosa y responsable de Edificio de Consumo Casi Nulo que se aleje de interpretaciones tropicalizadas del estándar y busque escalar los beneficios energéticos con la implementación de productos eficientes ya existentes y disponibles en México. La etiqueta energética Capret Amevec impulsa el estándar Passivhaus en México y pone en manos de los profesionales la información necesaria para realizar una evaluación responsable de la eficiencia ventanas y muros cortinas como principio fundamental para alcanzar estándar. Con este programa la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos A.C da el primer paso para impulsar la construcción de edificios de consumo casi nulo, el estándar Passivhaus y cualquier otro modelo sostenible que busque abatir la pobreza energética en México.

Colaboración: AMEVEC

Fecha de publicación: 21/05/2018

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