Revista publicada por la Asociación Mexicana de Ventanas y Cerramientos, A.C.
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Ventilación de edificios: Como garantizar un ambiente saludable y ahorrar energía

Aunque resulte una paradoja, el uso de ventanas y fachadas integrales cada día más eficientes puede resultar un problema grave de salud. Esto es consecuencia de la creciente construcción de edificios diseñados para rentabilizar el consumo de energía en base a una propuesta de cerramientos herméticos. Este tipo de cerramientos limitan la renovación del aire interior viciado en relación con el aire fresco requerido para mantener un hábitat saludable. 

El 25% de la población mundial vive en zonas metropolitanas con altos índices de contaminación. El 90% de los habitantes comparten locales cerrados donde se concentran partículas contaminantes imperceptibles y agentes nocivos para la salud. El problema se agrava si pensamos que las concentraciones de contaminantes en el aire interior de edificios y viviendas es considerablemente superior a las encontradas habitualmente en el aire exterior. Según la Organización Mundial de Salud, en su informe 2009, la contaminación del aire interior en nuestras ciudades es de 2 a 10 veces mayor respecto al exterior, y en algunas mega-metrópolis como Ciudad de México o Shanghái los valores pueden llegar a ser 100 veces superiores. Como consecuencia, las enfermedades mortales derivadas de esta situación son causa de 2 millones de muertes prematuras en el mundo cada año.

Debido a la falta de ventilación, la humedad producida en el medio ambiente no se evacua al exterior, por lo tanto, se estanca y se condensa en las zonas frías que crean un caldo de cultivo para hongos y esporas de hongos. En un corto período de tiempo, las esquinas frías de habitaciones, las proximidades de los puentes térmicos o las paredes ocultas de los armarios tomarán el color verdoso clásico causado por la presencia de moho o lama.  

Es muy fácil entender, por lo tanto, que el intercambio de aire es extremadamente saludable para diluir los contaminantes, dispersar virus y bacterias, así como, evacuar el vapor de agua producido internamente. 

Una solución sencilla y practica para ventilar puede ser abrir simplemente sus ventanas. 

El problema radica por un lado en la pérdida energética que esto supone al disparar el consumo de energía requerido para estabilizar la temperatura ambiente deseada y por otro lado la baja calidad que proporciona la inducción de aire exterior en el caso de las grandes urbes altamente contaminadas. Pareciera en todo caso un acertijo, cuya respuesta no nos ha de satisfacer en ningún sentido. 

RENOVAR EL AIRE SIN PERDER ENERGÍA

Ahorrar energía o renovar el aire interior viciado por otro más saludable no debe de costarnos la vida. Para ello, es preciso considerar en nuestros proyectos un estudio de ventilación ambiental que considere la instalación de dispositivos específicos que permitan su control y filtración. Los sistemas de ventilación mecánica nos permiten controlar el flujo de renovación del aire a la vez que lo filtran reteniendo las partículas contaminantes. Si, además, el equipo cuenta con la opción de recuperación de calor o humedad, incluso será posible evitar pérdidas de una buena parte de las calorías o frigorías.

Existen en el mercado sistemas de ventilación mecánica controlada que cuentan con filtros muy eficientes para asegurar la correcta renovación del aire. Un ventilador impulsa al interior aire nuevo y filtrado mientras extrae el aire contaminado por sobrepresión. Los modelos más avanzados contribuyen a ahorrar energía incorporando rejillas con abertura motorizada y calentadores de 180W que precalientan el aire que entra del exterior y eliminan rápidamente la humedad. En el caso de los climas calurosos el ventilador enfriará el aire a su entrada, disminuyendo así el consumo de energía necesario para acercar la temperatura al nivel de enfriamiento interior demandado.

El diseño de los sistemas más avanzados permite la instalación del equipo de ventilación integrado con la ventana. Para evitar pérdidas o ganancias térmicas, los equipos se fabrican con un armazón plástico de ABS que garantiza un elevado nivel de aislamiento al aportar al cálculo analítico de las prestaciones térmicas de la ventana un valor U de transmitancia de 0.30 W/m2K. El consumo de energía requerido a su máxima potencia consume como un foco de bajo consumo con 60 lúmenes de iluminación. Para el cálculo del número de unidades requerido se requiere la entrega de un plano de la planta arquitectónica.

En aquellos proyectos que incluyen fachadas integrales o muros cortina la instalación del sistema quedará oculta al interior de los plafones. En estos casos se requiere de parte del proyectista además de los planos por planta, un detalle de las secciones de la fachada con el fin de diseñar particularmente la integración del equipo a la fachada de forma que se garantice el circuito de flujo de aire. En aquellos casos en los que no pueda considerarse la instalación de los equipos en convivencia con los cerramientos, existe la posibilidad de instalarlos al interior de los muros de igual forma que se colocan los aires acondicionados tipo mini split a un costo algo superior.

EDIFICIOS DE CONSUMO DE ENERGÍA CASI NULO

El Passivhaus es un estándar aplicado a la construcción, mediante el cual se obtienen edificios con una eficiencia energética máxima, un elevado grado de confort, y que son rentables durante toda la vida útil del edificio. El objetivo último del estándar Passivhaus es limitar la demanda de energía a 15 kWh/m2 año para calefacción y refrigeración, considerando un consumo máximo de energía primaria para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (ACS) y electricidad, 120kWh/m2 año, logrando así edificios de consumo de energía casi nulo. Para ello el estándar incide sobre cinco puntos fundamentales de cuyo equilibrio depende el resultado final: 

  • Aislamiento térmico
  • Ausencia de puentes térmicos
  • Estanqueidad
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor
  • Ventanas y puertas de altas prestaciones térmicas

En referencia a la ventilación se trata de controlar (o gestionar) el caudal de aire de renovación, de manera que quede garantizada la salubridad del aire para los ocupantes. Un aire salubre será aquel que esté libre de excesos de concentraciones interiores de humedad y CO2 en el que no hayan proliferado bacterias y hongos, y en el que no se encuentre la presencia de bioefluentes humanos y malos olores.

Simpleyfácil® distribuye para México los sistemas de ventilación controlada Aircare de la prestigiosa marca Thesan. 

 

Fecha de publicación: 30/10/2017

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